Tres claves para tener tranquilidad financiera en la incertidumbre
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Tres claves para tener tranquilidad financiera en la incertidumbre

La pandemia del COVID-19 ha significado múltiples cambios en los hábitos sociales, pero también financieros. Esto lo demuestran cifras como las del Departamento Nacional de Planeación, según las cuales entre enero y abril del presente año se abrieron más de 2,1 millones de cuentas de ahorro, 600.000 más que en igual periodo del 2019, un crecimiento del 39,2%. Lo anterior indica que las personas han elevado sus niveles de consciencia hacia el ahorro, a raíz de la incertidumbre financiera que aún genera la situación económica que atraviesa Colombia (y el mundo).

Por esta razón, expertos de Protección recomiendan tener en cuenta estos tres puntos clave, que les permitirán a las personas estar más tranquilas en lo que respecta a sus finanzas personales:

Identificar el estado de la situación financiera

El secreto no está en cuánto se gana sino en saber cuánto se gasta y cómo administrarlo, el primer paso es hacer un diagnóstico detallado de las decisiones financieras diarias, en el que se deben identificar los ingresos y gastos, y agruparlos en estas dos categorías:

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Luego, se debe sumar el valor de cada uno de los gastos vitales e importantes, y tener un total. Posterior, se sumarán los ingresos (salarios, comisiones, ganancias, entre otros) y a esto restarle los gastos. Cuando los gastos son mayores a los ingresos, esto es lo que se conoce como un DÉFICIT. Es decir, que se tiene un nivel de vida que no se ajusta a los ingresos que se tienen. Por otro lado, cuando los ingresos son mayores a los gastos, esto es significa un SUPERÁVIT. Es decir, se tiene capacidad de ahorro y si no se está haciendo se corre el riesgo de que el superávit se vuelva plata de bolsillo.

Desarrollar un plan, de acuerdo con el diagnóstico realizado

Cuando los gastos son mayores a los ingresos, se recomienda tener en cuenta:

  • Analizar detalladamente en qué se está gastando más dinero para identificar cómo se pueden disminuir los gastos.
  • Es importante buscar, comparar, razonar y después actuar. No comprar sin planificar.
  • Si se tienen créditos, es importante estar informado sobre los beneficios bancarios vigentes en el país para el pago de estos.
  • Responsabilidad en el endeudamiento: se considera que, en promedio, una persona o familia no debe endeudarse en más del 30% de sus ingresos fijos.
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  • Calcular el precio de las cosas en términos de tiempo. Antes de comprar algo, es importante dividir ese precio por el número de veces que se va a usar y su duración en el tiempo, esto arrojará el costo por uso y será más fácil tomar la decisión.
  • Optimizar el uso de los servicios públicos que más se pueda.
  • Anotar todos los gastos: llevar un control diario o semanal ayudará a encontrar patrones en los hábitos de consumo e identificar esos llamados gastos hormiga (esos gastos que aparentemente no son representativos, pero que cuando se suman, representan impacto en el bolsillo).

¿Cómo optimizar el Superávit?

  • Es posible que hoy algunas personas estén optimizando los gastos habituales y que por la situación actual no se están llevando a cabo (transporte, gasolina, ocio, domicilios, vacaciones, gimnasio). Esto puede convertirse en dinero extra. Es importante definir qué se hará con ese dinero y cómo podrá a cumplir las metas personales. Se recomienda realizar ahorro o inversión de esos excedentes.

Hacer seguimiento al plan trazado, a través de pequeños hábitos


La mejor manera de llevar un control al plan, es implementando acciones tan simples y cotidianas como:

  • Aprender a consumir de forma consiente: decir no a esos gastos innecesarios, a las compras impulsivas, al abuso de las tarjetas de crédito. Se trata de priorizar y no ser impulsivo al momento de gastar. Pensar y reflexionar antes de hacer compras y evitar hacerlo cuando estés enojado o triste.
  • Tener un día de gasto cero: proponerse al menos una vez al mes, dejar de usar las tarjetas de crédito y no realizar ningún gasto. Hacer este ejercicio con cierta periodicidad, ayudará a limitar los gastos analizando cuánto realmente se gasta cada día, definiendo un monto máximo de dinero que se debería gastar en un día normal.
  • Realizar las compras de mercado, siempre con una lista de lo que se necesita: es una excelente forma de evitar distracciones y comprar artículos innecesarios.
  • Antes de endeudarse, es pertinente proyectar el valor de la cuota mensual que se deberá asumir, llevarla al presupuesto y comprobar que, junto con otros gastos, no sea superior a lo que se gana.
  • Comenzar el ahorro definiendo qué monto se destinará a este fin, separando siempre esa cantidad como si se tuviera una obligación consigo mismo. Se recomienda ahorrar el 10% del salario y depositar este dinero en una cuenta de ahorro voluntario, para así aprender a vivir con menos y no contar con la tentación de gastar dicho dinero.

“El secreto no está en lo que gano, está en lo que gasto”

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