En la era de la digitalización, los robots podrían hacerse cargo de las auditorías

Juntar a la robótica con la Contaduría Pública podría ser una de las uniones más significativas de la era digital. Como es sabido, la robótica es una de las ramas de la ingeniería mecatrónica, asociada con la ingeniería eléctrica, la ingeniería mecánica, la ingeniería biomédica, y de las ciencias de la computación, la cual se encarga del diseño, construcción, operación, estructura, manufactura, y aplicación de los robots.

 

Uno de los retos de la tecnología consiste en empoderar a todas las profesiones para la construcción de herramientas que faciliten el trabajo de todos. El recibimiento por parte de los Contadores Públicos ha sido fructífero dado que estos han sido beneficiados por el desarrollo de diferentes herramientas que han hecho que el trabajo sea más ágil, optimizando tiempo y espacios.

 

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En la actualidad, existen distintos software que realizan las actividades que hasta hoy los humanos habían hecho como parte de un proceso dentro de su trabajo. Gracias a la era de la digitalización, los robots suplen esas necesidades sin reemplazar el trabajo de las personas.

 

El más reciente informe llamado “Robótica y auditoría, el gran reto” asegura que se avecinan cambios para el gremio contable. Los procesos de robótica han ganado un gran espacio dentro de esta área y es importante que los profesionales de este campo inicien una capacitación para conocer de qué se tratan estas nuevas tecnologías y cómo pueden adaptarse al día a día.

 

Los modelos innovadores pretenden que el proceso de auditorías sean realizadas por robots. Dentro del informe se explica que “la ejecución de auditorías en áreas como ingresos se han automatizado a través de robots de software que realizan funciones basadas en reglas para ejecutar conciliaciones, procedimientos analíticos y procedimientos de doble propósito, por ejemplo, pruebas de control interno y pruebas de detalles.”

 

A su vez, estas herramientas permitirían calcular si el precio y la cantidad son diferentes en las facturas de ventas, los pedidos de venta y los documentos de envío. Asimismo, se generarán alertas para las transacciones de ventas que contienen diferencias de precio y cantidad. Las ventajas de estos sistemas es que se lograría automatizar estos procedimientos y los auditores podrían estipular su tiempo a más actividades de valor agregado.

 

Aún existen interrogantes y preocupación por parte de los profesionales, pues muchos aseguran que las nuevas tecnologías reemplazarían la mano de obra humana. Lo que algunos no saben es que los formatos tecnológicos que trae el siglo XXI no son amenaza para ninguna profesión siempre y cuando se dé un buen funcionamiento y se tome como aliada en las actividades laborales

 

Los que piensan que pueden perder sus empleos, deben tener en cuenta que los profesionales que ejercen la contabilidad y la auditoría muy difícilmente serán reemplazados. Lo que sí es seguro es que se está cambiando la manera de trabajar pero todo con el beneficio de ayudar y equilibrar cargas.