El trabajo del futuro - Revista Contamos
Elon Musk

El trabajo del futuro

Lo más duro ya pasó. Sí, es cierto que el saldo no es nada positivo. La cantidad de empresas cerradas es incontable. Muchas personas se quedaron sin empleo. Y los decesos que nos deja la pandemia superan los miles. Sin embargo, es momento de mirar al frente. Retomar las tareas pendientes y empezar a trabajar sobre lo que nos depara el futuro.

Estamos entrando a una etapa en que la sociedad se ha acostumbrado a esta nueva realidad. Supimos adaptarnos, y en el peor de los casos, transformarnos por completo para responder a nuevas necesidades.

Por lo tanto, llegó el momento de que nuestro entorno laboral se adapte y se convierta en el trabajo del futuro.

Trabajadores, con la camiseta de la empresa

Cuando el flagelo del virus tocó las puertas de las empresas -o mejor dicho, las cerró-, la respuesta fue generalizada. Muchos firmaron con voluntad licencias no remuneradas, a la espera incierta de un llamado cuando todo pase.

Otros pudieron tomar sus vacaciones -atrasadas o adelantadas-, para alinearse con los tiempos muertos del mercado. También se cuentan los que pusieron su cargo a la orden, viendo cómo no había nada qué hacer en una situación de encierro total.

Y no dejemos de lado a quienes quedaron activos. Ya sea que salían a las calles, cuales superhéroes con trajes y máscaras para enfrentar a un enemigo invisible. O muchos otros que transformaron su privacidad en espacio de trabajo, sin límites ni horarios.

Todos por el bien común. Una situación que habla de lo fuertes que podemos ser cuando creemos en el futuro de las empresas. Porque la base de la economía son las empresas, pero quienes están detrás de ellas y las sostienen son sus trabajadores.

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Transformarse por el futuro

La evolución de los patrones laborales es más clara que nunca. Aquellas empresas que se resistan al cambio estarán destinadas al rechazo por parte de los mejores talentos.

Los trabajadores hemos demostrado que podemos responder a horarios más flexibles y a espacio de trabajo poco convencionales. Ya no hace falta marca entrada y sentarse frente al computador de 9 a 5 para demostrar que trabajamos.

De hecho, se empiezan a ver sistemas de control de resultados que estimulan la independencia y el trabajo autónomo. Así mismo, el cumplimiento de horario y la asistencia dejan de ser factores relevantes en las empresas del futuro.

Muchas compañías han avanzado a pasos agigantados hacia dinámicas internas que le permitan al trabajador ser dueño de su propio tiempo. Otras, normalmente pequeñas, no han llegado tan lejos por miedo a romper esquemas laborales que perduran desde el siglo XIX.

Sin embargo, nuestra adaptación a la pandemia y los desarrollos tecnológicos nos demuestran cada día que el futuro de las empresas se debe construir desde hoy.