Claves, tarjetas débito y cuentas de ahorros no deben ser compartidas
Tarjetas débito

Claves, tarjetas débito y cuentas de ahorros no deben ser compartidas

Cuidar las tarjetas de débito y crédito es cuestión del titular, asimismo, las contraseñas y extractos bancarios. La protección de los datos personales depende del buen uso que haga el titular de la cuenta.

Se conoció el caso de una persona a la que le sacaron cierta suma de dinero de su cuenta de ahorros sin su consentimiento. El banco al que se demandó por permitir este hecho, respondió que la culpa era del titular de la cuenta por otorgar su clave bancaria a terceros.

De acuerdo con lo ocurrido, la persona que fue víctima de hurto, aseguró que jamás dispuso de su clave para la obtención de dinero de su cuenta. Sin embargo, la entidad financiera alega que algún momento. La persona si entregó sus datos y tarjeta débito a alguien pues la transacción se llevó a cabo en un cajero con el plástico del banco.

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Dada esta situación, la Superintendencia Financiera reiteró que las claves transaccionales bien sean para retirar o depositar en cajeros o por medio de plataformas digitales. No pueden ser entregadas a otras personas por más confianza que esta persona tenga hacia otra.

Si por razones ajenas a la voluntad o por situaciones de fuerza mayor, el titular de la cuenta entrega esta información, este será el único responsable de las consecuencias

económica producto del desfalco.

Cabe mencionar que la Sentencia 20180951 emitida por la Superfinanciera, advierte sobre el buen uso de las tarjetas débito y las cuentas de ahorro. A su vez, señala que, en caso de pérdida, hurto o extravío de los elementos relacionados con la cuenta bancaria. “El ahorrador está obligado a dar aviso inmediato, por escrito o telefónicamente, con la finalidad de evitar el pago de fondos a personas distintas al titular de la cuenta.”

Teniendo en cuenta el caso descrito anteriormente, el artículo 1398 del Código de Comercio, afirma que “todo banco es responsable por el reembolso de sumas depositadas que haga a persona distinta del titular de la cuenta o de su mandatario”. Salvo que acredite la injerencia del consumidor en la ejecución de las operaciones que objeta.