Observaciones sobre el leasing financiero - Revista Contamos
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Observaciones sobre el leasing financiero

El leasing es un contrato financiero mediante el cual una parte entrega un activo para su uso y goce, a cambio de un canon periódico. Esto será durante un plazo convenido, y al llegar su vencimiento, el bien se va a restituir a su propietario.

La palabra viene del verbo “to lease” que significa “tomar o dar en arrendamiento” en inglés. Sin embargo, no recoge de manera suficiente la complejidad del contrato, que es especial y diferente al típico arriendo.

A pesar de ello, la legislación y doctrina mundial, incluyendo a Colombia, la han denominado “leasing”.

Algunas características

  • Es un contrato bilateral: Crea obligaciones recíprocas para ambas partes contratantes. Se entiende sinalagmático en el sentido de que las obligaciones generadas del mismo, actúan las unas como causa de las otras.
  • Es oneroso: Ambos contratantes persiguen con su celebración un beneficio económico, gravándose cada uno en beneficio del otro.
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  • Es conmutativo: Existe un equilibrio entre las prestaciones de las partes. Las ventajas que esperan derivar las partes del contrato pueden ser determinadas desde el mismo momento de celebración del contrato.
  • Es principal: Subsiste por sí solo sin necesidad de otro contrato.

Consideraciones

La titularidad del bien en el contrato de leasing financiero recae en cabeza de la entidad financiera

Por lo tanto, en caso de incumplimiento del locatario en el pago de los cánones acordados, el ente financiero está facultado para solicitar la retribución. Ya sea de manera extrajudicial, el pago de los cánones y demás erogaciones debidas.

También puede solicitar la restitución del bien, o proceder por vía judicial adelantando un proceso ejecutivo para la recuperación de los cánones y demás erogaciones, cobijado en los términos del Código General del Proceso (Ley 1564/12).

Por otra parte, la Superintendencia Financiera indica que el pago que efectúa el locatario al inicio del contrato no constituye un anticipo. Por tanto, esto podría suponer la copropiedad del bien entre la entidad financiera y el cliente.