Emprendedores

Estimular el emprendimiento en las Universidades, nueva tarea de académicos

Algunas de las empresas del futuro, con seguridad nacerán de proyectos engendrados en estas instituciones. Para incrementar el éxito de estas ideas se requiere una mayor coordinación entre la academia, la empresa privada y el Estado.

Claudia Patarroyo es una joven que estudia negocios internacionales en Bogotá. Esta universitaria ya tiene una empresa legalmente constituida, dedicada a la elaboración de una infusión de fruta deshidratada con colágeno y vitamina C.

 

“Queremos reducir los intermediarios entre el campesino y el consumidor, enseñarles a los primeros cómo deshidratar la fruta para que reciban un pago que refleje ese valor agregado”, dice la emprendedora cuando explica cuál es el impacto social que tiene su modelo de negocio.

 

Otro ejemplo de emprendimiento universitario es una aplicación que permite solicitar servicios domiciliarios como cambio de guardas y arreglo de tuberías, entre otros, que actualmente tiene 1.400 trabajadores y que además fue galardonada en un concurso de universidades en Estados Unidos.El anterior es uno de los muchos proyectos universitarios que demuestran el potencial de los estudiantes. Si se nombrara cada una de las ideas de negocio nacidas en la academia, este texto resultaría en una lista interminable.

 

De acuerdo con María de los Ángeles Jiménez, de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún), actualmente no hay un estudio riguroso que permita ver un panorama nacional sobre el impacto, la eficacia y la entrada al mercado de ideas de negocio nacidas en la academia. Pero varias instituciones se aproximan a esta realidad calculando cuántos de sus egresados crean empresa propia.

 

Por ejemplo, la Universidad Icesi, de Cali, estima que 43 % de sus egresados han creado proyectos propios a los cinco años de graduarse. La facultad de Administración de Empresas de la Universidad Santo Tomás (USTA) asegura que 60 % de los estudiantes que se gradúan bajo una modalidad relacionada con emprendimiento ha logrado llevar a cabo su idea de negocio, mientras que la facultad de Negocios Internacionales de la misma institución eleva esta cifra hasta 80 %.

 

Aunque estos porcentajes son significativos, el emprendimiento en las universidades aún tiene terreno por delante para elevar el número de casos de éxito. Entonces, ¿qué se podría mejorar?

 

Además de las universidades, los otros dos niveles que típicamente prestan apoyo para desarrollar las ideas de los universitarios, o recién graduados, son las empresas y el Gobierno.

 

Por ejemplo, SAP, una multinacional dedicada a ofrecer tecnología para organizaciones, tiene un programa de inversión al respecto: busca en las universidades proyectos empresariales con potencial para desarrollarlos y que más adelante se conviertan en socios o clientes. “Dentro de los principios que manejamos como responsabilidad social empresarial está el apoyo a la educación y el emprendimiento. Este último es un factor estratégico para nuestro negocio”, afirma Diana Osorio, gerente de comunicaciones y responsabilidad social de la empresa para la región.

 

No obstante, Gabriel Rodríguez, profesor de la Universidad Santo Tomás Abierta y a Distancia (VUAD), afirma que también existen empresas que no parecen confiar mucho en el talento de los universitarios. “El problema es que algunos empresarios son muy escépticos, ya que piensan que el hecho de que la propuesta no venga de parte de una persona con mucha experiencia les genera desconfianza”, afirma Rodríguez.

 

En 2015, el Instituto del Fracaso, una entidad mexicana dedicada a analizar el nacimiento y desarrollo de emprendimientos, elaboró un completo estudio acerca de por qué no triunfan las ideas de negocio en Colombia. Más de 70 % de los encuestados aseguró que la falta de ingresos suficientes para subsistir era el principal problema, seguido de problemas en la ejecución de lo planeado (67,3 %) y asuntos logísticos como puntos de ventas inadecuados (59 %).

 

Además del escepticismo de muchos empresarios sobre el talento universitario, Osorio asegura que otra piedra en el zapato para estos emprendedores se encuentra en la misma casa que fomenta las ideas de negocio: las universidades. “Si no hay suficiente acompañamiento en la academia, esto seguramente será un obstáculo y la idea de negocio del emprendedor, que pudo haber sido muy exitosa en el mercado, se queda estancada”, dice al explicar cuán importante es que la academia no sólo incite a los jóvenes a desarrollar proyectos empresariales, sino que además brinde una asesoría especial para lograr el objetivo.

 

Por otra parte, Alex Nicholls, profesor de la facultad de Negocios Internacionales de la USTA, asegura que un factor adicional, por el cual fracasan muchos de estos emprendimientos, radica en la falta de interés de sus mismos realizadores. “Gran parte de por qué estos proyectos no salen adelante es la falta de pasión de los realizadores. Tuvimos el caso de un producto que desarrollaron unas estudiantes, un labial a base de lulo. Presentaron su emprendimiento en una feria y fueron altamente reconocidas. Tiempo después no se les ha visto el interés de continuar con esa idea, por eso buscamos generar esa cultura emprendedora, que el tema les apasione”.

 

En materia gubernamental, diferentes entidades, como cámaras de comercio, los ministerios de Comercio, Industria Turismo y Tecnologías e iNNpulsa, entre otras, ofrecen ayudas a los estudiantes para que estos puedan madurar sus ideas de negocio. No obstante, los apoyos económicos que generalmente se destinan para estos proyectos se dan cuando ya hay una validación comercial, o sea, cuando las empresas ya estén andando y registren sus primeras ventas.

 

Con la intención de articular el potencial de las universidades, las empresas y el sector productivo, iNNpulsa tiene los denominados Innovatorios, un proyecto en el que los estudiantes pueden proponer ideas para solucionar necesidades presentes en las empresas. De este programa han hecho parte instituciones universitarias como la USTA, El Bosque y la EAN, entre otras.

 

Adicionalmente, con la puesta en marcha de la ley spinoff en Colombia se ha abierto una puerta para que las investigaciones en las universidades del país puedan apoyar la innovación y el desarrollo de las empresas que encuentren útiles los avances promovidos desde la academia. Hasta hoy, bajo el marco de esta ley se han generado un total de 42 proyectos comercializables, 15 departamentos participantes, siete spinoffuniversitarias constituidas y 86 instituciones de educación superior involucradas.

 

Tanto la academia, como el gobierno y las empresas concluyen en que un buen ecosistema para potenciar el crecimiento del emprendimiento universitario en Colombia está en los programas y asociaciones que estas tres instituciones puedan crear: en cómo incentivar a las empresas del futuro, que en muchos casos pueden venir del trabajo de jóvenes universitarios.

 

 

 

 

Fuente: El Espectador.

 

Comentarios

Laboral

Inició pago de seguridad social de trabajadores independientes mes vencido

El Decreto 1273 del 2018, por el cual se determinó que los trabajadores independientes del país pueden pagar sus aportes al Sistema de Seguridad Social Integral y parafiscales mes vencido, entró en vigencia este mes.

Laboral

Haz tus prácticas profesionales en Google ¡Ya está abierta la convocatoria!

Hasta el 5 de octubre los estudiantes que estén cursando los dos últimos semestres de su carrera universitaria o que estén próximos a recibir su título de grado en una universidad pública o privada, podrán inscribirse al programa a través de la página web habilitada por la compañía.

Contadores

Negocios en plataformas digitales

Los beneficios que hoy día ofrece la era virtual, es crear y publicitar negocios por medio de plataformas digitales, asimismo, llegar a públicos más abiertos con el fin de divulgar los productos o servicios que dicho negocio ofrece.